Turbulencia anodina que me azota
fulgurantes registros de vida,
me tambaleo, y todo se desboca,
y pierdo el norte, y no veo salida.
Cayendo por agujeros tapados,
disimulando caer de pie,
mientras, veo rubís engarzados
en la mirada del ángel de bien.
Mensajero de tantos augurios,
largo tiempo llevo esperando,
para vaciar el cáliz sucio
Y poder beber de otros labios,
removiendo el fuego, ya turbio
que ha de vivir, y está sollozando.
"No mires nunca de donde vienes, sino a donde vas."
(Pierre Augustin de Beaumarchais)
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qué tristón te leo.. :_
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